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En el siguiente artículo te vamos a mostrar cómo desatascar un lavabo. Existen diferentes formas de desatascarlo, dependiendo del tipo de tapón que se haya formado. Nosotros vamos a mostrártelas todas, por orden de sencillez, y tan sólo tienes que ir probándolas hasta que consigas desentaponar el lavabo.
La primera forma de intentar quitar el tapón que se ha formado es ayudándote de un desatascador manual. Cogemos el desatascador, echamos un poco de agua en el lavabo, tapamos con una bayeta el rebosadero del lavabo y bombeamos. Con este bombeo estamos echando aire al bote sifónico y este aire puede quitar el tapón que se ha formado con los diferentes residuos depositado en el sifón. Este método funcionará si el atasco es leve.
Si no has podido con el desatascador, es momento de probar otra cosa. Inténtalo esta vez con un trozo de tubo flexible conectado al grifo. Rodea el tubo en la parte del desagüe con un trapo e introdúcelo un poco en la tubería. Abre el grifo al máximo y presiona sobre el trapo. Lo que intentamos es que el agua entre con mucha presión en la tubería y desatasque los tapones.
De no funcionar ninguno de los dos métodos anteriores, sólo nos quedará desmontar el bote sifónico. Éste es un tubo en forma de S acostada que lleva un tapón enroscado en la parte más baja. Desmontarlo suele ser fácil ya que va con roscas y son de plástico. Eso sí, hay que tener cuidado y coloca un barreño debajo de donde caiga el agua, pues saldrá un poco. Para limpiarlo echa por el desagüe agua hirviendo y sosa cáustica. Cuidado con la sosa caústica que te puede quemar: ponte guantes. Si la instalación finaliza en una fosa séptica, no uses sosa cáustica. |