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Vamos a mostrarte cómo reparar una lámpara a través de unos sencillos pasos. Lo primero que debemos hacer es comprobar que el problema que tiene la lámpara no es algo obvio. Para ello revisaremos la bombilla (que no esté fundida) y probaremos la lámpara en otro enchufe. Si todo está correcto y la lámpara sigue sin funcionar, lo siguiente ya es revisar el cable.
Éste se compone de una clavija y un interruptor. Comenzaremos por desmontar la clavija, si es posible pues hay clavijas que son inyectadas y no llevan tornillos). En el interior de la clavija vemos que hay dos cables y que cada uno de ellos va conectado a una pata. Comprueba que la conexión del cable con la pata es buena. Si el cable está pelado en el interior de la pata y el tornillo que la sujeta está bien apretado, el problema no está ahí.
La siguiente comprobación es el interruptor. Éste también podemos desmontarlo. Una vez lo abramos podremos ver que en su interior, de los dos cables que pasan, sólo uno de ellos está cortado. Cada una de esas puntas va sujeta a un tornillo. Observa si la conexión sea buena (lo mismo que hacíamos con la clavija: que el extremo del cable esté pelado y los tornillos bien apretados).
Si todo está correcto y subsiste el error, es momento de pasar a revisar el portalámparas. Desmóntalo y observa la conexión de los dos cables. Éstos se introducen en unos agujeritos y van sujetos con unos tornillos. Repetimos las mismas observaciones: el cable está pelado en el interior de cada unos de los agujeritos y el tornillo bien apretado. |